Sábado 26 septiembre 19:30h. Exposición hasta el 18 de octubre.
Se servirá un vino. Entrada Libre

Hay olvidos que son necesarios. Y hay olvidos que se construyen.

Una situación de extraordinaria placidez es un proyecto artístico sobre la memoria, el olvido y la forma en que una sociedad puede aprender a convivir con aquello que ha decidido —o ha sido obligada— a olvidar.

Fernando del Cubo parte de una contradicción: mientras las nuevas tecnologías parecen haber convertido nuestra época en la era de la memoria permanente, determinados episodios de nuestra historia continúan ocultos, deformados o convertidos en una versión cómoda del pasado.

La memoria digital puede recuperar una fotografía, un nombre, un paisaje o un documento. Pero recuperar un dato no significa recuperar su significado. Hace falta reconstruir el relato.

Y ahí comienza esta exposición.

Tras una apariencia deliberadamente convencional —paisajes, pintura, marcos dorados, colores apagados— aparecen las huellas de una historia que durante décadas permaneció silenciada: la represión, la desaparición de personas, la destrucción de proyectos culturales y sociales y las consecuencias que aquella violencia dejó en varias generaciones.
El paisaje, aparentemente tranquilo, deja entonces de ser un simple paisaje.
Lo que parecía decorativo se convierte en testimonio.
Lo que parecía normalidad empieza a resultar inquietante.

El título de la exposición procede de una conocida afirmación de Jaime Mayor Oreja sobre el franquismo: «una situación de extraordinaria placidez». La frase sirve a Del Cubo como punto de partida para interrogar precisamente esa supuesta placidez: ¿qué había detrás de ella?, ¿quién podía vivirla como normalidad?, ¿quién quedó fuera de ese relato?, ¿qué vidas, qué luchas y qué memorias fueron borradas?

El proyecto también aborda algo que va más allá del franquismo: la transmisión generacional del miedo, la despolitización, la pérdida de la memoria de la solidaridad y la transformación de la cultura en mero objeto decorativo.

Porque el olvido no termina cuando desaparecen quienes vivieron los hechos. También puede heredarse. Y puede convertirse en una forma de mirar el presente.

Fernando Del Cubo (Madrid, 1967) es un artista plástico y audiovisual cuya obra explora la relación entre memoria, poder, conflicto y transformación social.

Vinculado desde sus inicios a la escena underground madrileña, desarrolla una práctica multidisciplinar que abarca pintura, escultura, dibujo, videoarte e instalación.

A través de objetos recuperados, imágenes y narrativas aparentemente cotidianas, su trabajo cuestiona los relatos dominantes y reflexiona sobre aquello que una sociedad recuerda, oculta o decide olvidar.

Memoria frente a Desmemoria

AMAL acoge esta exposición porque entendemos la cultura como un espacio para preguntarnos colectivamente quiénes somos, de dónde venimos y qué sociedad queremos construir.
La memoria democrática no consiste únicamente en mirar hacia atrás. Consiste también en impedir que la mentira, la indiferencia o la desmemoria vuelvan a convertirse en herramientas para construir el presente.
Por eso esta exposición no pretende ofrecer una respuesta cerrada. Pretende provocar preguntas.
¿Qué ocurre cuando una sociedad convierte su propia historia en decoración?
¿Qué sucede cuando una fotografía deja de contar lo que ocurrió?
¿Puede una imagen aparentemente inocente devolvernos aquello que alguien quiso borrar?
¿Y qué ocurre cuando una generación deja de transmitir a la siguiente la memoria de sus luchas?

En Una situación de extraordinaria placidez, Fernando del Cubo utiliza precisamente esa tensión entre apariencia y contenido para invitarnos a mirar dos veces.

A detenernos.
A recuperar la memoria.
Porque a veces, detrás de un paisaje tranquilo, sigue estando la historia.
Y porque lo que no se recuerda puede volver a ser contado por quienes prefieren que lo olvidemos.

AMAL — Alto Tiétar

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