BOICOT A ISRAEL
Amal Alto Tiétar manifiesta su solidaridad con todas las personas represaliadas por las protestas propalestinas en el marco de la Vuelta Ciclista a España de 2024 y 2025.
Reafirmamos nuestro apoyo a quienes ejercen su derecho a la protesta y compartimos su comunicado/llamamiento como muestra de unidad y compromiso con la justicia social y compartimos el comunicado del Grupo de Damnificadas por la ley mordaza en La Vuelta Ciclista a España.
El 8 de septiembre de 2024, en la última etapa de la Vuelta Ciclista a España en Madrid, la Delegación del Gobierno y la Policía Nacional desplegaron un operativo represivo contra quienes mostramos nuestra solidaridad con el pueblo palestino. La represión se concentró mayoritariamente en las inmediaciones de Gran Vía, donde varias personas fuimos reprimidas, identificadas y sancionadas tras una provocación instigada por jóvenes sionistas que, portando banderas de Israel, nos escupieron, insultaron y amenazaron. En lugar de frenar sus agresiones, la Policía Nacional requisó los palos de nuestras banderas bajo el pretexto de “poner en riesgo la contrarreloj”. Mientras tanto, los sionistas mantuvieron sus banderas y palos durante toda la carrera, protegidos por las fuerzas de seguridad, sin ser identificados ni sancionados. Durante más de tres horas corearon consignas a favor del genocidio en Gaza sin recibir amonestación alguna.

Queremos subrayar que no se trató de un hecho aislado: también se produjeron amonestaciones y sanciones en otros puntos del recorrido, configurando un patrón de criminalización de la solidaridad con Palestina en toda la etapa final. En contraste, en otras ciudades por donde pasó la Vuelta, las muestras de apoyo a Palestina pudieron expresarse sin incidentes graves, lo que demuestra que la represión en Madrid respondió a una decisión política deliberada. Al menos cinco personas resultamos sancionadas —aunque sabemos de más casos— bajo acusaciones falsas elaboradas por la Policía Nacional y tramitadas por la Delegación del Gobierno. Un Gobierno que se define como “socialista” mientras mantiene relaciones comerciales, diplomáticas, culturales, deportivas y armamentísticas con Israel, a pesar de su propaganda de “reconocimiento” del Estado palestino.
La edición 2025 de la Vuelta confirma que la solidaridad con Palestina sigue viva y crece pese al hostigamiento. Durante diferentes etapas se han producido acciones espontáneas y descentralizadas, protagonizadas tanto por grupos como por personas individuales, que han denunciado el sportswashing del proyecto sionista y han señalado al equipo Israel-Premier Tech como un ejemplo de blanqueo deportivo del genocidio. La respuesta del Estado ha sido aún más dura: cordones policiales en los lugares donde se concentraban activistas, identificaciones arbitrarias y algunas detenciones. La represión aumenta al tiempo que lo hace la creatividad y la determinación de la protesta. Estas expresiones solidarias, diversas y transversales, reflejan un movimiento que lejos de apagarse se fortalece en cada etapa de la carrera.

Expresamos toda nuestra solidaridad con las personas represaliadas en esta Vuelta 2025 y pedimos la retirada inmediata de todas las sanciones y medidas represivas, así como la libertad de la gente que ha sido detenida. Recomendamos a la sociedad seguir buscando formas imaginativas de visibilizar la protesta más allá de las banderas, que parecen ser lo que más molesta a las autoridades, ocupadas en desplegar policías y furgonetas para retirarlas de todos los lugares visibles. Hacemos un llamamiento a la vecindad de las zonas por donde pasa la Vuelta a colgar banderas y mensajes en sus balcones y ventanas, convirtiendo así las calles en un grito colectivo contra el genocidio y la complicidad institucional. Invitamos también a pensar en recursos que impacten en los planos aéreos de la carrera, para que el genocidio y la complicidad institucional no puedan ser ocultados.
Exigimos además la expulsión inmediata del equipo sionista Israel-Premier Tech, cuya mera presencia en la Vuelta constituye una ofensa a las víctimas y una operación de propaganda al servicio de un Estado genocida.
Defender Palestina no es delito: es un deber ético, político y humano. La solidaridad se expande, la represión no la detendrá.
Grupo de Damnificadas por la Ley Mordaza en la Vuelta Ciclista a España.


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